Oceà virtual

El proyecto nace del deseo de tres amigos de la juventud, separados por la distancia física, de volver a encontrarse sobre un escenario para compartir aquello que aman: el acto teatral.  La paradoja es que esta necesidad nace un año antes de declararse la pandemia mundial y el confinamiento absoluto.  

 

No se sabe aún si el veredicto sería agradecerle a esta paradoja la posibilidad de que las vidas siguieran, permitiendo encuentros virtuales. Pero sí podría dictaminarse que este espacio permitió descongelar un vínculo de 27 años y poder descubrir que había debajo de tanto hielo.

 

De la muerte a la vida, de la ficción a la realidad, del exilio al origen, del amor a la soledad, del tiempo al encierro, el viaje es largo, y el foco podría detenerse en cualquier momento. Pero ¿qué sucede cuando hay una historia que vuelve a repetirse y en esa repetición se descubre algo nuevo? Y si la memoria elige dos formas de recordar un mismo episodio. ¿Cómo recuperar nuestra identidad cuando perdemos la memoria? ¿Perdemos la memoria o recordamos distinto?¿Que necesitamos para evocar? ¿Cómo traer lo ausente al presente?¿Cómo hacer llegar la luz a la oscuridad? 

 

Así, la selección de recuperar un momento perdido que impulse a la recuperación de toda una vida hace que dos amigos se aventuren en la reconstrucción de un episodio compartido desconociendo que en la reconstrucción de la historia encontrarían algo diferente, que no se había visto nunca de su propia historia. 

 

El diario y cosas que pueden olvidarse fácilmente como símbolo de recuperación del recuerdo.

 

Simbólicamente el teatro, el escenario se presenta como ese espacio y tiempo donde la imaginación y la creatividad viven más allá de cualquier pragmatismo y son sin duda un espacio de recuperación de la memoria individual y colectiva. 

 

La propuesta se presenta como una obra performativa limitada en diez escenas. Cada una de ellas cerrada en sí misma y a su vez conectada por tres personajes ÉL,  ELLA, y el OBSERVADOR.

 

El texto tiene un sistema de relato basado en experiencias personales, interrumpido por un discurso autoficcional vivencial, y por textos poéticos y teatrales. La idea es generar un sistema de escritura en donde conviven tres mundos, uno más discursivo, otro más artístico, y un tercero que es como el punto de vista del observador. 

 

La muerte, la vida, la ficción y la realidad, la memoria y el origen, el amor y la soledad, el tiempo y el encierro, son temas universales que atraviesan los diferentes relatos. 

 

El lenguaje poético de la ilusión a través del movimiento, el video, la palabra los objetos y la música generan las diferentes cápsulas dramáticas